miércoles
viernes
lunes
a veces no sé si tirar de la agenda, o tirar la agenda, para evitar tentaciones. total, al único que llamo es al único al que no debería llamar. no falla. qué tontería, mejor lo borro a él, y empiezo por la a, de alejandro, y sigo por la b, de brian, y... qué pereza. mejor lo llamo. es un cabrón integral, pero tampoco me voy a engañar, a estas alturas de la película: me gusta oírlo.
viernes
domingo
redrum
en el mío caben más fantasmas que en el del resplandor. nos llevamos bastante bien. a veces me invitan a copas y luego nos vamos por ahí a destrozar unas cuantas puertas. ayer mismo me hice un chichón, intentando atravesar una con la frente, mientras me la metía un emo colombiano con los ojos grises. demasiado mimoso, demasiado bruto, demasiado drama. alejandro. con trece años ya sabía que no le gustaba follar como en las pelis. a los diecisiete metía palizas con la tabla del somier. a los dieciocho le arrancó un piercing a algún incauto, por accidente, y los dos descubrieron su gusto por la sangre. si se te acerca, mucho ojo con sus dientes. un ataque a tiempo es la mejor defensa. dile que ya tienes novio. o no... happy violentine.
lunes
viernes
jueves
martes
pero si
está casi tan mimoso como lo quería ver. casi pero tanto que me deja espacio mental para el pero si esto pero si lo otro. pero si no tenemos nada que ver, pero si es devoto de la virgen del cobre, pero si es adicto al trabajo, pero si es devoto hasta de céline dion, pero si vuelve de trabajar tan arreglado que parece de las juventudes del partido popular. pero se me olvidan todos los peros en cuanto lo tengo cerca. entonces ya sólo pienso pero quédate, sé que no puedes pero quédate después de cenar, te lo pido por la virgen del cobre, sé que no puedes pero quédate después de follar, te lo pido por los puños de tu camisa de rayas rosa, quédate con mi sentido común pero quédate, te lo pido hasta por céline dion, quédate esta noche de nuevo a dormir conmigo.















